La muerte de cuna

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Resultado de imagen para muerte de cunaLa muerte de cuna o muerte súbita del lactante no es una enfermedad, más bien un síndrome que se ha caracterizado por diversas causas que llevan al recién nacido al deceso durante el sueño.

Desafortunadamente no ha podido ser explicado clínicamente por medio de una autopsia, ni a través de análisis del lugar donde ocurrió. Al respecto, Peña (2011) ha establecido algunos factores de riesgo, entre ellos se encuentra la posición del bebé al dormir.

Factores de Riesgo

  • Acostar al bebé boca abajo
  • Evitar la lactancia materna
  • Hipertermia (aumento de la temperatura)
  • Exposición al humo
  • Bebé prematuro
  • Exposición a opiáceos
  • Cobijar excesivamente al bebé
  • Colchones muy blandos
  • Colocar juguetes o almohadas dentro de la cuna
  • Dormir con el bebé (aumenta el riesgo, pero no hay suficientes estudios que lo afirmen)

Es importante señalar que los bebés no tienen la capacidad para reaccionar ante la hipoxia (falta de oxígeno) y eso aumenta el riesgo de muerte. Por otra parte, el mayor número de incidencias se genera a partir del primer mes de vida y hasta el sexto.

Así mismo, el mayor índice de muertes de cuna ocurre con bebés del género masculino.

Actualmente existen diversas campañas informativas para los padres sobre el cuidado de sus hijos y las recomendaciones sobre la mejor postura en la que debe colocarse al bebé antes de dormir, lo cual ha generado resultados positivos al reducir el alto índice de muertes de cuna.

Referencias:

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Importancia del sueño en el recién nacido

Hoy les traemos más información sobre la importancia del sueño en los bebés. Les interesará saber que está información la obtuvimos gracias a una conferencia impartida por una especialista en el sueño de nuestra universidad, la maestra Guadalupe Domínguez.

En primer lugar, responderemos a la pregunta  ¿Para qué sirve el sueño? Bueno pues el sueño sirve para reparar al organismo del desgaste de la vigilia (es decir, de las actividades que realizamos cuando estamos despiertos).

Aunque es importante aclarar que esto es un ciclo, sueño-vigilia y en ambas etapas nuestro organismo está activo.

Cuando nos empieza a dar sueño es porque nuestro organismo, a través de la glándula pineal, segrega una sustancia llamada melatonina, y esto pasa también gracias a que empieza a oscurecer, este cambio de ver la luz del día y luego percibir la oscuridad es lo que nos hace empezar a sentir sueño.

A pesar de que los recién nacidos duermen la mayor parte del día,  es muy importante que ayudes a tu bebé a regular sus patrones de sueño, tratando que duerma más en la noche y manteniéndolo activo cuando hay luz, también es recomendable que en los primeros meses establezcas horarios de comida y lo despiertes a ciertas horas para que se vaya acostumbrando a rutinas y horarios fijos, que aprenda que la noche es para dormir y el día para realizar actividades.

También es importante mencionar que los seres humanos somos criaturas altriciales, esto quiere decir que necesitamos tiempo para que nuestro organismo madure, al contrario de las criaturas precociales que nacen casi totalmente maduras. Esto lo podemos ver en que los recién nacidos son totalmente dependientes de los padres para sobrevivir, y algunos animales, al nacer ya son casi totalmente independientes para comer y caminar.

El que seamos criaturas altriciales explica la importancia del sueño para los recién nacidos, ya que es durante este en el que se da la reestructuración del SNC (sistema nervioso central) y por tanto la correcta  maduración y desarrollo del bebé.

Aproximadamente hasta que el/la  niño/a cumple los tres meses, su organismo empieza a regular el reconocimiento de las etapas de luz/oscuridad, y como ya está más maduro, comienzan a segregar la melatonina, por lo que su sueño se vuelve más prolongado en horarios más específicos.

Por último les compartimos que la especialista en el tema recomendó el colecho (dormir con el bebé) ya que esto favorece su desarrollo neuronal y los antropólogos afirman que es lo más natural y convincente.

Trastornos del sueño en bebés

Los trastornos relacionados con el sueño son frecuentes en la infancia. En la mayoría de los casos los trastornos son leves o transitorios y algunas veces forman parte del desarrollo del niño. En otras ocasiones son persistentes, graves y de difícil manejo y requieren estudios complejos y tratamiento especializado.

Síndrome de apnea del prematuro

Las apneas son pausas respiratorias de más de 20 segundos de duración que se presentan cuando el bebé está dormido. La causa es la inmadurez de los centros respiratorios del Sistema Nervioso Central (SNC). La frecuencia aumenta con posiciones en las cuales el cuello del bebé está doblado u otras medicaciones que deprimen el SNC.

Síndrome de muerte infantil súbita (SIDS por sus siglas en inglés)

Se caracteriza por la muerte del bebé de forma inesperada e inexplicable, sin causa aparente tras la autopsia. Los niños de mayor riesgo de muerte súbita son:

  • Niños nacidos con un peso menor de 1500 gramos.
  • Gemelos o triples.
  • Niños con un hermano que haya fallecido de muerte súbita.
  • Hijos de madres adictas a las drogas.
  • Niños prematuros con apneas prolongadas después de la primera semana de vida.

El exponer a los niños al humo de cigarros durante el periodo neonatal y que la madre fume durante el embarazo, aumenta las probabilidades de que el niño muera súbitamente.

Mioclono neonatal benigno del sueño

Se caracteriza por la presencia de sacudidas repentinas, rítmicas o arrítmicas de las extremidades, que ocurren durante el sueño. De hecho, su presencia indica que el desarrollo neurológico del bebé es normal.

Síndrome de hipoventilación central congénita

Este síndrome afecta al Sistema Nervioso Autónomo y se caracteriza por una respuesta respiratoria anormal. La hipoventilación consiste en una saturación de dióxido de carbono en la sangre, lo que dificulta la oxigenación de la misma.
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También les dejamos unos pequeños videos para ilustrar mejor el tema. Disfrútenlos!

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Referencias 

–  Alfonso, I., Luzondo, R. y Papazian, O. (2007) Enfermedades del sueño en el recién nacido. Medicina, 67, 556-560.

– Espinar, J. y Ramos, M. (1991), Trastornos del sueño en niños. Revista de la Asociación Española de Neuropsiquiatría, 11(38), 159-166.

El recién nacido y la cuna

Un recién nacido puede dormir prácticamente en cualquier lugar como una cama, cuna, cesta, etcétera, ya que además de permanecer en una temperatura agradable, permanece aislado de los ruidos externos y por lo tanto se sentirá protegido.

Conforme va creciendo, sus mismos movimientos exigirán un lugar más seguro y grande, en relación a su tamaño y su curiosidad. Se recomienda que sea hasta después de los cuatro años, para que el niño puede comience a dormir en una cama, pero claro está,  que eso dependerá de los padres y de la disposición del n

Las características más relevantes de una cuna son las siguientes:

1.- Debe tener formas curvas y suaves, sin piezas afiladas o punzantes. Es importante evitar aquellos muebles que se desprenden o se enganchan en la ropa.

2.- Las barandas deben ser firmes y resistentes a los golpes.

3.- Procurar que la cuna sea profunda para evitar caídas.

4.- Las pinturas o barnices que decoran la cuna, no deben ser tóxicos.

5.- Las ruedas de la cuna deben tener frenos o ser fijas.

¿Cuáles son los requisitos de un buen colchón?

El modelo del colchón dependerá de las necesidades de la familia, por ejemplo el tamaño de la cuna o las cuestiones económicas. Los precios variarán en función de los materiales con los que están fabricados: goma espuma, tela, de muelles, de látex, etc.

Lo importante es que no tan blando y que esté cubierto con una funda plástica o tela removible. Cuando lo coloques, comprueba que ajuste bien para evitar accidentes.

Referencia:

Victoria, I. (2008) Cuidados del bebé. Mitos y errores. Madrid. Editorial Exlibris.