El Sueño en el Recién Nacido

Antes de los cuatro meses los bebés tienen una necesidad de sueño diferente de los bebés de más edad. Un punto importante que hay que comprender acerca de los recién nacidos es que tienen estómagos muy, pero muy pequeños. El crecimiento del recién nacido es rápido, su dieta es líquida, y la digestión también es rápida. Sería muy agradable poner este paquetito a dormir en su cunita de noche y no volverlo a escuchar hasta la mañana, aunque los padres más ingenuos saben que esto no es una expectativa real para un niño pequeñito. Los recién nacidos necesitan alimentarse cada dos a cuatro horas — y a veces más.

Los períodos de vigilia de un recién nacido son breves, pero muy intensos, dado que todo, sin excepción, es nuevo para él. Ahora se alimenta y respira solo; además, del exterior le llega incontable información visual, sonora, táctil, afectiva, etc. A cada instante aprende y crece, y se recupera de todos estos esfuerzos durmiendo. Pero el sueño no aporta tan sólo reposo al bebé, sino que también es un factor esencial de su desarrollo físico y mental. Cuando el bebé duerme, su cuerpo segrega una hormona del crecimiento. Los circuitos neuronales (nerviosos) también se forman en ese momento, y sus primeras experiencias se inscriben en él. En suma, el sueño es indispensable para él.

_________________________

Aquí les presentamos una pequeña exposición con los datos más relevantes de este tema, disfrútenla!

No se olviden de dejarnos sus comentarios!

Anuncios